Mar 6
UN HOMENAJE A LA CALLE MONROE
En 1942, Norma Jean Mortenson llegó a la Argentina tentada por un casting que
la compañía fabricante de dentífricos Odol montó a efectos de buscar el personaje central de su próxima campaña publicitaria “La Sonrisa Odol no necesita dentista”.
La selección de la mujer más fotogénica estaría a cargo del actor Luis Tasca, y el casting se realizaría en los estudios “Argentina Sono Film”, de la familia Amadori, en las afueras de Buenos Aires. La joven actriz estadounidense había descubierto el aviso que solicitaba jóvenes modelos y actrices hojeaando un ejemplar de la revista “Vosotras” mientras esperaba su turno en la sala de espera de su proctólogo de cabecera, al que había acudido por una consulta de rutina, en su Cincinatti natal.
Loca de alegría, tomó el primer vuelo que consiguió rumbo a Buenos Aires pensando que se dirigía a un país situado en Europa del Este.
Cuando arribó se percató de que la gente hablaba en un idioma que no entendía.
No consiguió que ningún taxista lograra descifrar que lo que pretendía era que la acercaran a la Capital. Finalmente, luego de cuatro días de caminata se instaló en un monoambiente del barrio de Belgrano. A los pocos dias y gracias a los buenos oficios del portero del departamento, quien en su juventud había aprendido los rudimentos del idioma sajón en los cursos “Víctor “ (el recordado “I got it, Victor”, interpretado por Victor Bo y Antonio Grimau), logró llegar a los Estudios, donde en la fila de aspirantes conoció y entabló una entrañable amistad con Eva Duarte, quien rapidamente la introdujo y favoreció dentro del ambiente artístico argentino. Norma comenzó entonces una carrera fulgurante en el cine picaresco, pero de muy bajo perfil, ya que no existen registros escritos de las 58 películas donde participó, por ejemplo:
-“Esa no es precisamente mi mano” (1942): con el capocómico Tristán
-“De día cocino pasta Frola y de noche, Trola” (1942)
-“Qué caño de mujer, Cheeee” (1943), con Jose Marrone
-“El Hermano de mi Marido” (1944), con Ricardo Darín y Ernesto Bianco
-“Los Cafishos mas locos del mundo” (1944), Con Emilio Disi.
-”El Secreto de Sus Glúteos” (1944) con Jorge Corona, César Bertrand y María Rosa Fugazot
A todo esto, su amistad con Eva le había permitido acceder a los más grandes y talentosos politicos argentinos, como Omar Fassi Lavalle, Carlos Villagrán o Pontaquarto.
Inclusive, se divulgó que tuvo un tórrido romance con Borocotó, pero nunca fue confirmado.
Norma, la chica de Cincinatti, finalmente había triunfado en la Argentina.
En 1946, un llamado del Servicio Militar Obligatorio hizo que regresara a su país natal.
Una vez cumplida su obligación civil, comenzó a frecuentar los estudios de Hollywood, que algunos años mas tarde la consagrarían definitivamente. Cuando le sugirieron un nombre artístico, no lo dudó: quería en él hacer un homenaje a su patria adoptiva, la Argentina. Y optó por colocarse el nombre de la calle donde vivió tantos años en Belgrano, en la calle Monroe 1943.
Fue, a partir de ese momento, Marilyn Monroe.
Curiosidades de Buenos Aires…lo sabías?
by Fabián Pi
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